El
cuadro "La persistencia de la memoria" (1931)
de Salvador Dalí es más conocido como
el de los relojes blandos. Según Dalí,
la idea de los relojes blandos le vino comiendo un queso
camembert: "Podeis estar seguros de que los famosos
relojes blandos no son otra cosa que el queso camembert
del espacio y el tiempo, que es tierno, extravagante,
solitario y paranoico-critico". El motivo reaparece
en muchas de sus obras posteriores.
Hoy,
11 de mayo de 2004 se cumple el primer centenario del
nacimiento de Salvador Dalí en Figueras. Se le
dió el mismo nombre que a otro hermano nacido
diez años antes y que murió en 1901 a
la edad de 7 años de meningitis. Este hecho será
traumático en la biografía de Dalí
y en sus conversaciones hablaba frecuentemente del otro-yo.
Esto, parece ser, le creó una gran desestabilidad
emocional al tener que llevar de pequeño flores
a una tumba que en la que ponía Salvador Dalí,
su propio nombre.