Están
dos en una taberna. Uno le dice al camareo que su vaso
de vino está medio vacío y que lo vuelva
a llenar, el otro opina que el suyo está medio
lleno y que todavía tiene bastante. Y es que
ante una misma situación hay opiniones sistintas.
Tan contraria como esta opinión es la de los
partidos que apoyan la comisión de investigación
parlamentaria sobre la matanza del 11 de marzo en Madrid.
El trabajo de dicha comisión tiene que consistir
en averiguar "la verdad" de lo ocurrido, que
-digo yo como humilde Diablillo rojo- para eso están
esas comisiones.
Pero Llamazares dijo -y él tendrá que
saberlo pues para eso está donde está-
que el PP a lo que aspira es a saber cómo se
supieron sus mentiras y que sólo pretende averiguar
cómo se supieron además sus manipulaciones
para dividir y confrontar a los españoles. ¿Eso
es todo señoras y señores del PP?
Estoy contento de que IU pidiera que la citada comisión
investigue a fondo no cómo le robaron la cartera
al PP o si hubo, como dice, conspiración política
o movilización democrática, sino que un
tema de estudio sea "cuando el Gobierno puso a
España en el punto de mira de Las Azores, del
terrorismo global, y no tomó medidas para proteger
a los ciudadanos".
Lo que hace falta es que la comisión de investigación,
cuya creación demuestra que el Parlamento es
el centro de la vida política de los ciudadanos,
se centre en cómo el PP utilizó los poderes
del Estado tras el 11M para manipular y engañar
a la ciudadanía desvinculando el atentado con
la guerra de Iraq.
Y ya que estamos de comisiones, bienvenidas sean las
que investiguen el accidente del buque Prestige y del
avión Yakovlev-42, ¿o es que ya no nos
acordamos del chapapote en nuestras costas y de los
62 soldados españoles que murieron al regresar
a casa?. El grupo de Izquierda Verde quiere impulsar
todo esto. ¡Esperemos que cuente con el apoyo
de las demás fuerzas políticas! Es la
hora de situar e impulsar la alternativa de izquierdas.