(01.05.2005).-
Los señores feudales
del siglo XXI acampan a sus anchas; tienen
trabajadores sin contrato, ocupan el número
uno en las listas de accidentes laborales, construyen
donde quieren, asustan a viejas o jóvenes para
que abandonen sus casas y así construir apartamentos
para gente con más pasta, cortan calles a su
antojo, dejan toda clase de objetos colgando de sus
grúas -prohibido- jugando así con nuestra
seguridad, llenan de escombros el medio cercano, compran
ayuntamientos, costean equipos de fútbol, y
hasta pagan árbitros cuando no tienen los equipos
para pagar, compran -dejan muchísimos millones
con sus anuncios- medios de comunicación que
difunden el modelo adecuado de desarrollo, tienen
emisoras de radio, les dan medallas de "dinamizadores
de la economía", están haciéndose
con propiedades rústicas, urbanas y un sinfín
de negocios.
La noticia que va a continuación es una demostración
de ello:
BRUTAL
PROCESO ESPECULATIVO
La Casa del Aire está siendo
sometida a un brutal proceso especulativo por parte
de la inmobiliaria Arrendamientos Puerta Elvira
SL, al encontrarse en un enclave privilegiado,
en el límite exacto entre el pueblo
Albaycin y la ciudad Granada,
con la elevación necesaria para contar con
unas vistas privilegiadas y junto a un futuro parking
cuyas obras ya han comenzado. Dicha inmobiliaria,
que la adquirió en mayo del pasado año,
pretende lisa y llanamente su demolición,
para levantar en su lugar una espantosa promoción
de apartamentos.
Para
conseguir la declaración de ruina de una
casa que no lo está han contado con la colaboración
de funcionarios del Ayuntamiento, concretamente
del Negociado de Ruina, que sin rubor se declaran
como amigos del propietario. Han ocultado todo tipo
de información sobre el expediente relativo
a la casa, que se ha pedido en múltiples
visitas e instancias, en las cuales no se ha dejado
de denunciar la falta de transparencia del proceso.
Por lo demás, la sección de Urbanismo
(ITE) considera que el inmueble no está en
ruina, y les exige reformas de mantenimiento para
evitar que llegue a estarlo en el futuro.
En
los últimos 30 años, el
anterior propietario del edificio ha
tenido arrendadas las 13 viviendas existentes mediante
contratos bastante baratos y por largos períodos
(algunos vecinos tienen incluso contratos indefinidos).
Por lo demás, se
desentendía por completo del mantenimiento
del edificio, que ha sufrido un tremendo
abandono siendo los inquilinos
los únicos que se ocupaban de su mantenimiento
(cambios de puertas, instalaciones eléctricas
y de fontanería, enyesado de paredes...).
A este abandono hay que sumarle la demolición
de los dos edificios colindantes entre
1992-1994 (derrumbes y construcciones ilegales,
ya que ambos estaban catalogados). Estas
actuaciones fueron denunciadas por los inquilinos
de la Casa del Aire, ya que
dejaron sus cimientos al aire y agujerearon sus
fachadas a Beteta y Zenete. El
Ayuntamiento hizo oidos sordos, y estos proyectos
ilegales no encontraron ningún impedimento.
Palabras textuales de los inquilinos:
"NOS NEGAMOS A ABANDONAR NUESTRAS VIVIENDAS,
Y PLANTAMOS CARA AL PROCESO DE ACOSO Y DERRIBO EMPRENDIDO
POR ARRENDAMIENTOS PUERTA ELVIRA."
LA
CASA DEL AIRE
El inmueble situado entre el nº 20 de la
cuesta Beteta y el nº 7 de la calle Zenete,
conocido popular y tradicionalmente como Casa
del Aire, es la última casa de paso
existente en la ciudad de Granada. Según
algunos, recibe su nombre de las fuertes corrientes
que se establecen en su parte superior. Más
probablemente, se debe al hecho de estar construida
sobre aire, es decir, sobre un espacio
que durante muchos años fue de tránsito
público.
Las
casas de paso o de vecinos son edificios abiertos
al libre tránsito (normalmente con patios
interiores), a través de los cuales -empleando
las mismas escaleras de acceso a las viviendas-
se tenía acceso a los puntos más
altos del barrio, sin necesidad de hacer los largos
recorridos antes mencionados.
La
última de ellas es precisamente la Casa
del Aire, mediante la cual se salvaba el
acceso de la zona de la cuesta Beteta a la calle
Zenete.
La casa en sí es un edificio producto de
sucesivas ampliaciones y reformas de otro anterior
del siglo XVII. Resuelve el fuerte desnivel entre
Beteta y Zenete por medio de dos cuerpos de edificación
dispuestos en torno a sendos patios, situados
a distinta cota y conectados por una escalera
interior. Una intrincada serie de escaleras, vestíbulos
y galerías une las diferentes viviendas,
trece en total y todas ellas habitadas.
Entre otros elementos de valor como sus columnas
de mármol de Sierra Elvira, la casa cuenta
con un aljibe -ya fuera de uso- situado bajo el
patio de Beteta, donde encontramos un pozo mediante
el cual los vecinos extraían antiguamente
el agua.
Aprovechamos
esta noticia para hacer una pregunta: ¿Qué
ha hecho el Ayuntamiento de Huétor-Vega para
salvar la casa de vecinos de la calle Real? Respuesta:
Dar la licencia para su derribo. No tardarán
en llegar las grúas y hormigoneras.