(01.06.2006).-
El coordinador ejecutivo de Política Institucional
de IU Federal, Félix Taberna, considera que
con la apertura de diálogo político
entre PSOE y Batasuna se
traduce políticamente el nuevo escenario producido
por el anuncio del alto el fuego.
Para el sentido común, sería contradictorio
que se pudiera hablar con ETA y que no se pudiera
dialogar con los representantes de un espacio político
que está apoyado por grupos de vascos y navarros.
Todos estos nuevos elementos son el síntoma
de unos nuevos tiempos de esperanza que deben derivar
en el fin definitivo de la violencia de ETA a partir
de una intervención destacada de todas las
fuerzas democráticas que desde siempre hemos
condenado sin rodeos el terrorismo.
Izquierda Unida Los Verdes espera,
confía y hace votos por este diálogo
anunciado, para que sea una discusión o trato
en busca de avenencia y nunca un diálogo de
besugos ni un diálogo de sordos.
Adaptación
en marquetería del poema visual sobre el
"Diálogo"
del artista brasileño Gastão Debreix
IU
ha sido pionera en afirmar que la llamada Ley de Partidos
se desarrolló en un contexto determinado, la
existencia de la violencia política, y que
hoy, cuando se están produciendo otras condiciones,
ésta se ha quedado no sólo obsoleta
sino que supone un estorbo para el necesario diálogo
político entre todas la opciones, sin exclusiones.
El
dirigente de IU destaca que los mismos que entonces
nos criticaban y descalificaban nuestras propuestas,
deberían hacer ahora un ejercicio de humildad
y responsabilidad política reconociendo el
valor de las propuestas ajenas cuando al final son
ellos quienes acaban adaptándolas a su práctica
política.
Por
otra parte, ante la negativa por parte del PSN de
realizar encuentros similares en Navarra, Taberna,
parlamentario de Navarra, valora que el espacio
social de Batasuna también es una realidad
política en Navarra. Una realidad con la también
se debe construir el diálogo.
Finalmente,
el dirigente federal de IU considera que el principal
objetivo político es acabar con años
de violencia, dolor y conflicto. La fortaleza del
Estado de Derecho se basa en la voluntad democrática
por acometer los retos que se plantean en cada momento
y, para este fin, todos deben adaptarse a estos nuevos
tiempos.